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Ante los Atentados del París, la Respuesta: ¡Más Europa!

, de Carlos Uriarte

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Europa estuvo sometida durante gran parte de la primera mitad del siglo XX a grandes crisis y tensiones, que tuvieron su máxima expresión en dos grandes guerras mundiales. La primera trajo consigo la desmembración de dos grandes imperios, el austro-húngaro y el otomano. La segunda, la mutilación de Europa en dos grandes bloques: un bloque democrático, capitalista y de libertades y otro sometido a un gran imperio, el ruso, máximo adalid de la ideología comunista que tanto sufrimiento y opresión ha traído a nuestro continente.

Autores

  • Carlos Uriarte Sánchez, es Presidente de Paneuropa Juventud y miembro del Consejo de la Presidencia de la Unión Paneuropea Internacional y coordinador del libro: “Visiones de Europa: retos compartidos” (editorial EUNSA).

Todas estas convulsiones ya las predijo de manera profética el conde Ricardo Koudenhove-Kalergi, fundador de la Unión Paneuropea en su libro “Paneuropa”. Tanto él como su sucesor al frente del Movimiento paneuropeo, el Archiduque Otto de Habsburgo, fueron firmes defensores de una Europa unida, en paz, democracia y libertad, luchando contra el nazismo primero y contra el comunismo después. Así mismo, propugnaron la creación de los llamados Estados Unidos de Europa. Otto de Habsburgo supo además imprimir un liderazgo especial afianzado en unos principios y valores cristianos. Fruto de estos esfuerzos y el de otros europeos como Konrad Adenauer, Alcide de Gasperi, Robert Schuman, Jean Monet, Altiero Spinelli, Salvador de Madariaga, Paul Henri Spaak, Wiston Churchill, entre otros, pues la lista sería interminable, se firmó el Tratado de Londres por el que se crearía el Consejo de Europa. El 9 de mayo de 1950. El Ministro de Exteriores francés Robert Schuman haría pública su famosa declaración en la que invitaba a Alemania a poner en común la producción del carbón y del acero mediante la creación de la CECA, proyecto al que se sumarían Bélgica, Holanda, Luxemburgo e Italia y que junto al Tratado EURATOM culminarían con la firma del Tratado de Roma en 1957. Se crearían así las entonces Comunidades Económicas Europeas, hoy Unión Europea. Desde entonces hasta la actualidad a pesar de distintas crisis económicas, institucionales y de diversa índole que ha sufrido el proyecto de integración europeo, podemos calificarlo como la historia de un éxito. Esta afirmación es sustentada en el siguiente hecho: a pesar de sus imperfecciones, la Unión Europea representa un espacio de democracia, paz, libertad y solidaridad fundamentado en unos principios. Desde entonces la Unión Europea se ha ido configurando mediante un sistema de cesión de competencias por parte de los Estados miembros y de soberanías compartidas que ha ido creando un complejo entramado institucional cuasi federal sobre la base de dos legitimidades: los Estados miembros y los ciudadanos europeos. En este sentido, debemos recordar como a partir del año 1979 se producen las primeras elecciones al Parlamento Europeo y como en el Tratado de Maastricht en 1992 se introduce la ciudadanía europea. Hoy Europa ve amenazada su seguridad y estabilidad: tanto en su vecindad oriental (por la agresión de Rusia a Ucrania) como en su vecindad sur por conflictos todavía sin resolver como en Libia y por la llegada masiva de flujos migratorios y refugiados. La amenaza terrorista yihadista supone en la actualidad un reto máximo dentro de nuestras propias fronteras como hemos visto tras los atentados en Londres, Madrid, y recientemente en París. Ante esta difícil y compleja situación, salvada Grecia, y con un futuro incierto del papel del Reino Unido en la Unión Europea, aunándolo al hecho de no haber superado todavía completamente la crisis económica, debemos de reconocer que la Unión Europea, si no existiera, habría que inventarla. La respuesta ha de ser firme y clara: más Europa, más democracia, más Estado de Derecho, más libertad, más solidaridad. La respuesta no puede ser más populismo, más nacionalismo y más euroescepticismo, pues de las crisis sólo se sale con más confianza y más determinación.

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